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Cómo NO estrellar un dron

 

“Lo he estrellado” es la frase que ningún piloto quiere decir, pero que sabe que un día va a llegar.

Un simple despiste o fallo de maniobraje puede suponer la pérdida irrecuperable del aparato, o incluso causar un grave accidente.

Hoy os contaremos nuestra experiencia para que conozcáis los riesgos, sepáis cómo evitarlos, y además las medidas que se pueden seguir para recuperar un dron o no llegar a perderlo.

Linzex Studios Producción Audiovisual

Pico Espigüete capturado a casi 3000 metros de altitud.

Introducción a la historia.

El Pico Espigüete es una de las montañas más altas del Parque Natural de la Montaña Palentina con una altitud de 2.450 msnm.

Allí nos encontrábamos nosotros, en el rodaje de un spot turístico para el Ayuntamiento de Velilla del Río Carrión y preparando un vuelto FPV desde la cumbre hasta la falda del Espigüete.

Los errores principales.

Cometimos dos errores: Uno, no calcular bien la distancia y dos, no estar en la mejor ubicación para el despegue.

Por falta de tiempo no pudimos medir bien la distancia total del vuelo a realizar ni tampoco hacer un estudio previo de la velocidad de las rachas del aire en la mayor altitud. Por otra parte y por necesidad de cumplir la normativa vigente, tuvimos que establecer el punto de despegue en un punto medio de la falda del Espigüete, para no sobrepasar la altura de vuelo en 120m desde el punto de despegue.

Tras posicionar a nuestros observadores y una vez ya realizada la toma, comprobamos que la batería se encontraba por debajo de lo que íbamos a requerir para el regreso, en vez de el 50-60% rondaba un 30% del total, lo que desencadenó en lo que todos os podéis imaginar.

Cámara HD

Gafas FPV

¿Cómo reaccionar ante esta situación?.

Como piloto, en una situación así y sabiendo que la batería no va a dar de si para traer de regreso al aparato, lo más inteligente es intentar buscar cuanto antes un lugar donde poder realizar un aterrizaje de emergencia de la forma más controlada posible y mientras aún tienes batería.

Pero es aquí donde entra el segundo error, tener una colina entre nosotros y el Espigüete.

Esta colina la cual nos haría perder totalmente la señal y el control del mismo si descendíamos a una altura por debajo de esta.

Analizando el terreno y con ayuda de nuestros observadores, pudimos divisar una explanada donde solo había césped y que se encontraba totalmente despejada de personas y árboles.

Este, era el sitio ideal para realizar un aterrizaje forzoso.

 

El resultado de estos dos errores:

Una vez la batería llego al mínimo de potencia, ya no podía alimentar a los motores del dron y este empezó a descender poco a poco hasta cortar por completo el voltaje de la batería. En este momento, perdimos contacto total con el aparato y es aquí donde apareció la frase del con la que empezábamos esta noticia:

“Chicos, lo he estrellado” dijo el piloto al resto del equipo.

Y es aquí donde llega el “daño colateral” de tener esa maldita colina en medio, y es que el dron se encontraba a 200 metros de altitud en relación con el suelo.

Resultado: Caída libre.

Preparativos previos al rescate.

Sin ningún tipo de señal con el dron y desconociendo por completo el estado del mismo tras estrellarse contra el suelo desde 200 metros de altura, iniciamos el procedimiento a seguir para el rescate del aparato en este tipo de situaciones.

El primer paso fue determinar de forma aproximada la ubicación del aparato, haciendo uso de la “caja negra” introdujimos las últimas coordenadas que teníamos proporcionadas por el Sistema GPS incorporado en el dron y mediante colocar estas coordenadas en Google Maps ubicamos, de forma aproximada, el lugar del accidente.

Dado que estas coordenadas se transmitieron por última vez a 200m de altura estimamos que habría caído varios metros más adelante por la velocidad de desplazamiento del aire.

Una vez ubicadas estas coordenadas, con otro dron equipado con una luz LED y Zoom, inspeccionamos la zona desde el aire y analizamos correctamente el terreno para conocer por donde podríamos acceder.

Nuestra sorpresa fue ver 3 animales de gran tamaño, de color blanco y en manada, con un gran parecido a lo que venía siendo, lobos.

Comienza el rescate.

Tras equiparnos con linternas y ropa de abrigo debido a que la noche ya estaba cayendo, comenzamos la ruta de más o menos 2km de distancia hasta el punto del accidente.

El camino fue más o menos fácil, hasta que nos topamos con los “lobos”. Estos, era un grupo de 3 mastines ENORMES que se habían desplazado hasta el lugar tras escuchar los pitidos del dron accidentado en su territorio.

En este punto, el riesgo del rescate se disparo para nosotros, ya que no sabíamos si estos perros nos atacarían por estar en su territorio.

Nos acercamos poco a poco y a Sergio se le ocurrió la maravillosa idea de probar a llamar al animal de forma… “Chico, chico! Ven aquí!… Y decimos maravillosa, porque funcionó. El perro vino corriendo hacia nosotros y por suerte y para nuestra sorpresa, eran los 3 perros más mansos que habíamos conocido. Lo único a lo que se dedicaron a hacer, fue a acompañarnos el resto del camino hasta el punto del impacto.

¡Tuvimos escolta personal!

Hora de la búsqueda.

Una vez llegamos a las coordenadas, comenzó la búsqueda.

Las coordenadas son una muy valiosa herramienta pero no son del todo precisas y menos sabiendo que no estaba en el punto exacto ya que por la caída y velocidad que llevaba el aparato, este se habría desplazado.

En este preciso instante, entra en juego el “sistema de oro”.

Un Buzzer Autónomo. Otra medida de prevención y de rescate que utilizamos en nuestros drones.

Este sistema es un pequeño chip que cuenta con una pequeña batería autónoma e independiente de la del dron y que emite un fuerte pitido a intervalos por horas e incluso días. Así, pudimos localizarlo de forma acústica.

Este pequeño aparato a parte de emitir sonidos también emite parpadeos de luz. Es sin duda, un elemento crucial e indispensable para encontrar un dron perdido.

¿Cómo evitar todo esto?

Para evitar una situación parecida tienes que conocer cómo actuar y nosotros te lo vamos a resumir.

  • Primero: Siempre se consciente de la distancia que puedes recorrer con tu batería. Si debes hacer un vuelo largo y exigente deberás planificarlo correctamente midiendo, revisando las condiciones meteorológicas, (debido a que no es lo mismo si no sopla el aire que si hace 30km/h de rachas.) y haciendo un cálculo de la potencia que necesitas para dejar un porcentaje de batería sobrante para casos de emergencia.

 

  • Segundo: Siempre, siempre, siempre, usar un sistema GPS para tener un registro de las últimas coordenadas del dron. Estas, no solo sirven para recuperar el dron en caso de pérdida, si no que son fundamentales para poder orientarse y ubicar el aparato, ya que la perspectiva varia mucho cuando estás en el aire y es muy fácil desubicarse.

 

  • Tercero: Instala un Buzzer Autónomo, este aparato puede marcar la diferencia entre encontrar o no el dron, ya que de nada te sirve tener las coordenadas si cuando llegas a estas no lo ves, e igual esta a 5 metros de ti, pero las condiciones del entorno no te permiten verlo a simple vista, ya sean hierba alta o arbustos que lo dificultan.

 

Con estos 3 sencillos pasos marcarás la diferencia entre perder o no tu dron. No te olvides de que siempre es mejor prevenir que curar y nosotros cometimos el error de no prevenir.

Por suerte para nosotros, el lugar en el que cayó el dron, era una explanada verde y mullidita, solo hubo daños materiales de fácil reparación y la cámara se salvó.

Siempre hay que volar con cabeza, los drones son herramientas muy útiles y sencillas de manejar que están al alcance de todos, pero también son muy peligrosas.

Desde el equipo de Linzex os animamos a tener la máxima precaución en vuestros vuelos sean recreativos o profesionales, son muchos los motivos que pueden desencadenar un fallo, como problema de batería, un ave que choca contra ti, un despiste o fallo de señal… Que harán que tu diversión acabe en tragedia.

Por descontado, para volar un dron, es necesaria la titulación oficial de piloto certificado por AESA y dependiendo de la zona en la que vueles, se requiere solicitar un permiso oficial para realizar operaciones con drones el cual es otorgado por las autoridades o administraciones competentes. En nuestro caso, la Junta de Castilla y León, nos autoriza a realizar vuelos de carácter turístico en la zona del P.N de la Montaña Palentina.

Gracias por leernos, ¡nos vemos en la próxima!

Att. El equipo de Linzex.

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